No es lluvia, esto es Argentina: Marilina Bertoldi canta en un país que escupe para arriba
- 5 jun 2025
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Una mirada al interior de un quinto álbum sin concesiones, donde cada letra y cada sonido están ahí para incomodar y resistir
Por N. Fernández - @anyerfotografia

Un disco político que es respuesta y grito
El nuevo disco de Marilina Bertoldi, "PARA QUIEN TRABAJAS Vol. 1" —su quinto álbum y el primero bajo el sello Sony— es una obra que no da vueltas: ella misma lo escribió, lo produjo y tocó muchos de los instrumentos.
Desmarcándose del sonido más denso y saturado de sus trabajos anteriores para explorar un registro más experimental, donde los climas ocupan un lugar central, juega con capas de sintetizadores, distorsión controlada y estructuras menos convencionales, sin abandonar la contundencia ni la urgencia que caracterizan su estilo. El resultado es una obra que se escucha con el cuerpo: cruda, tensa, eléctrica. El álbum está lleno de guiños y referencias al rock nacional; tomando frases, sonoridades y actitudes de esa tradición, pero revisitándolas desde un presente incómodo.
Donde antes hubo mística masculina, ahora hay una lesbiana furiosa y lúcida, que se para frente a esa herencia y la resignifica. Si durante décadas los referentes del rock argentino fueron varones, y mayoritariamente heterosexuales, hoy Marilina se convierte ella misma en referente. No solo para las mujeres del rock, sino para toda una generación que crece sabiendo que el escenario ya no es solo de ellos. Ella no sólo canta rock: lo actualiza, lo incomoda, lo empuja.
Desde el vamos, el título ya incomoda. "PARA QUIEN TRABAJAS" no se plantea como una duda: es una afirmación camuflada. Una frase que parece susurrarte en la nuca mientras laburas para alguien más y no te diste cuenta. Es un señalamiento, un tirón de orejas, una sentencia.
En una entrevista con Futurock, la cantante fue al hueso: “Las cosas que deberían decir, no las están diciendo”, dijo, refiriéndose a los varones músicos que, ante el desastre social y político, eligen callar. Ella no: este nuevo lanzamiento es respuesta y es grito. Está atravesado por el presente del país, por un neoliberalismo cada vez más violento, y se planta como un disco político que no pierde ni la sensibilidad ni el filo.
Urgente, lésbico, y sin filtro
Marilina ya venía marcando historia: en 2019 se convirtió en la primera lesbiana en ganar el Premio Gardel de Oro al Mejor Álbum del Año. “La única otra persona que no es hombre que ganó este premio fue Mercedes Sosa, hace 19 años. Hoy lo ganó una lesbiana”, dijo, y lo hizo con la frente bien en alto. Este proyecto retoma esa línea y la lleva más lejos: es un disco sin concesiones, donde se nota que cada letra y cada sonido están ahí para incomodar y resistir.
Y ojo, que mientras se tomaba su tiempo para gestar este álbum, no estuvo desaparecida: siguió tocando en festivales, donde aprovechó la oportunidad de posicionarse frente al discurso de odio del presidente Javier Milei, a través de sus visuales.
En un contexto donde ser artista y decir lo que pensás puede costarte caro, eligió seguir hablando.
Entre la rabia y la ternura
En "PARA QUIEN TRABAJAS", la primera canción, hay amor. Pero vigilado, perseguido, politizado. Esa sensación de que amar molesta, incomoda, hay que esconderlo.
“Vienen por vos, quieren alejarme de vos”
“NO QUIEREN MÁS MI ROCANROL” tira una bomba con “El trap murió”.
Una declaración de principios contra la industria, las modas, y una defensa del rock como forma de resistencia.
“AUTOESTIMA”, el primer corte de difusión, es crítica social en versión de rock pegajoso: “Esto no es lluvia, esto es Argentina”, dice, con ese tono que mezcla bronca, ironía y lucidez. Referenciando a Sumo con “mejor no hablar de ciertas cosas”.
“SIGLOS” y “BAJAN DE DÍA DE NOCHE ESPERAN” sostienen la tensión emocional del disco y una mirada ácida sobre la rutina y el encierro cotidiano.
En “SIGLOS” la letra "estoy descontrolada, pienso en algo mejor, cada cosa un filtro, me preocupo por dos, tengo mucho, mucho, mucho, mucho temor" expone con crudeza una mente saturada. Hay ansiedad, hiperconciencia, la sensación de que todo, hasta lo más mínimo, exige atención y energía.
Así, captura el colapso emocional de vivir en alerta constante, en un país donde pensar en "algo mejor" parece un lujo.
Siguiendo esta línea, “BAJAN DE DÍA DE NOCHE ESPERAN", la frase "siempre lo mismo, que no es lo que espero" condensa una frustración persistente: la repetición de una realidad decepcionante.
“EL GORDO” es de lo más político del álbum. Apunta contra los medios y su papel en la manipulación y el borrado de lo incómodo, con más referencias de rock nacional, en este caso Charly Garcia y Spinetta. El videoclip, dirigido por Malena Pichot, refuerza la idea de que el odio es un show televisado, rentable y bien producido.
En “POR SIEMPRE ES UN LUGAR” dice: “Pensaba que el amor no era un lugar para mí”. Habla desde el desamor, pero también desde la exclusión. En un país donde el amor parece no tener espacio, lo convierte en refugio y trinchera.
“DE CAZA” trae un respiro, una especie de momento íntimo y sensorial dentro del disco.
Con su “siento to’ mejor”, se permite una pausa, una conexión con el deseo, el cuerpo y lo que vibra bien, incluso en medio del caos. Es una canción que se mueve entre el placer y la liberación, con una cadencia más suave pero igual de potente.
“AMANECEN OCASOS” suena como una promesa personal: “Esto no va a pasarme, nunca más”. Es ruptura, decisión, y un cierre emocional que se planta con firmeza. Habla de poner límites, de no repetir dolores. Es la antesala perfecta para lo que sigue, como si dejara claro que la vulnerabilidad también puede ser una forma de resistencia.
“MONSTRUOS” cierra el disco con una daga. En esta canción, dedicada al triple lesbicidio ocurrido en Barracas en mayo de 2023, canta:
“Se me va la vida intentando detener monstruos”
Y no, no es una metáfora. Los monstruos existen: son el sistema, el machismo, el odio que mata.
El futuro está en juego
El álbum abre y cierra con las voces de sus sobrinos, una decisión que no es casual: entre tanto dolor y denuncia, Bertoldi enmarca el disco con la idea de un futuro. Como si dijera que, a pesar de todo, hay algo por cuidar
El futuro, ese que parece tan lejano y frágil, tiene nombre, tiene voz, y está en juego.
"PARA QUIEN TRABAJAS vol. 1" no busca gustarte: busca despertarte. Es un disco que incomoda, que interpela, que pone el cuerpo. Marilina habla desde su lugar de lesbiana, de artista y de argentina que no piensa quedarse callada. En un presente donde tomar posición es también exponerse, ella elige hacerlo con música que pega fuerte, letras que raspan y una voz que no pide permiso.
¿Habrá un volumen 2? No lo sabemos todavía. Pero con este primero ya dejó claro algo:
no está preguntando. Está señalando. Y te está hablando a vos.
Podés escuchar "PARA QUIEN TRABAJAS vol. 1" acá:


