Trazar Diamantes y su desembarco en Argentina: "La apertura del público argentino superó nuestras expectativas"
- 12 feb
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La banda limeña liderada por Julio C. Hernández reflexiona sobre su visita a Argentina, el proceso detrás de sus canciones y su último lanzamiento
Por Azul Martinez Flaiman

La historia de Trazar Diamantes comenzó en 2019, tras la disolución de Planeador, agrupación que dejó dos discos de culto —Ciudad Sin Cielo (2003) y Ausente (2013)— marcados por influencias de grunge, shoegaze y noise rock. Después de esa etapa, Julio C. Hernández (voz, guitarra y secuenciador) decidió iniciar un nuevo camino, apostando por un sonido más personal y afilado.
Acompañan a Hernández en esta etapa Juan Carlos Portillo (batería), Erick Solano (guitarra) y Juan Pablo Del Águila (bajo), músicos que aportan solidez y dinamismo a un proyecto que no deja de evolucionar. Su propuesta se sostiene en presentaciones enérgicas, letras introspectivas y una búsqueda constante por expandir los límites del rock alternativo.
El vocalista reflexionó sobre su visita a Argentina, el proceso detrás de sus canciones y su último lanzamiento.
Musyca Medio: Tenemos una relación especial con el rock en Argentina. ¿Qué es lo que más les gusta de tocar en nuestro país?
Julio C. Hernández: Muy humildemente, no esperábamos tanto cariño y recibimiento. La verdad, la gente nos ha recibido muy bien y definitivamente superó nuestras expectativas. La apertura del público argentino ha sido muy buena para con nuestra música y nos da muchas ganas de seguir adelante y de regresar más adelante también, porque son estas relaciones que uno va creando con la gente las que finalmente a uno como músico le llenan el espíritu.
MM: Sabemos que están estrenando su nueva canción Contraespionaje, ¿Cómo fue su proceso de composición?
JCH: Por lo general, una canción surge de algún riff que se me ocurre en la guitarra y voy armando alguna escritura. En los ensayos se la llevo a los chicos para que lo analicen y es en esa ida y vuelta que lo vamos adaptando al estilo de cada uno y puliendo.
Hay varios feedbacks hasta que creemos que ya está lista para grabar y, al momento de meternos al estudio de grabación, empieza otro proceso que es la producción, algo que me gusta mucho hacer. Ahí empiezo a quitar y poner cosas, a veces me demoro mucho pero ese es casualmente el nombre de la banda: Trazar Diamantes.
MM: ¿Qué significa para ustedes grabar en Elefante Blanco?
JCH: Elefante Blanco es un estudio que hicimos con mi esposa hace unos años y ha sido una experiencia muy bonita porque inició como una pequeña sala de ensayo, pero mucha de la movida rockera actual de Lima muchos músicos y bandas han pasado por el estudio a ensayar o a grabar sus primeros demos.
En lo personal, para mi proyecto es un sitio que no es solo una sala de ensayo, sino también una sala de producción, composición e inspiración. El hecho de tener los instrumentos y equipos a disposición también es una buena ventaja.
MM: ¿Cómo logran combinar sus influencias de rock clásico con otros sonidos electrónicos o de sintetizadores?
JCH: Casualmente, ese es el reto para nosotros. Mezclar y fusionar influencias de rock clásico con otras con sonidos electrónicos como Depeche Mode, por ejemplo.
Igual, me gusta moverme dentro del espectro del rock y que cada canción tenga su identidad, con su propio sonido y producción. Por eso algunas quedan con un sonido más electrónico, otras con uno más espacial. Creo que esa es la forma de mantener la llama encendida.
MM: ¿Qué pueden esperar quienes vayan a sus próximos shows en Buenos Aires?
JCH: Si han escuchado nuestra música, esperen escucharla mucho más fuerte. En vivo somos ruidosos y más irresponsables, en cambio en el estudio todo suena más pulcro y perfeccionista. De nuestra parte van a encontrar entrega y esperamos tener como siempre su receptividad.
Las próximas paradas de su tour por Argentina serán:
Jueves 12 de febrero en Casa Colombo (Gallo 557)
Viernes 13 de febrero en Niceto Bar (CABA)



