top of page

MAP y su segundo disco: "Ahora toca otra etapa que tiene más que ver conmigo, con lo que verdaderamente me gusta musicalmente"

  • 5 ene
  • 6 Min. de lectura

El artista reflexiona sobre el proceso creativo de Un segundo inexistente y el giro que marca una nueva etapa en su carrera


Por Azul Martinez Flaiman


Foto: @uma_schenk
Foto: @uma_schenk

MAP es un artista de pop rock de Buenos Aires que, a pesar de tener referentes como Soda Stereo, The Beatles y Blink-182, inició su camino dentro de un universo que le birndó libertad: el trap. Ese primer acercamiento funcionó como una puerta de entrada a la música, pero también como un espacio de búsqueda.

Así, su sonido comenzó a forjarse entre bases del trap y tintes de synth pop, una mezcla que terminó de tomar forma en Sinestesia, su primer disco de estudio, presentado en Niceto Lado B.


En una entrevista exclusiva, MAP profundiza en el cambio de sonido, el concepto que estructura su nuevo trabajo y el inicio de una etapa más personal.


Musyca Medio: Sinestesia fue tu puerta de entrada con un sonido más trap/synth pop.

¿Qué sentís que te llevó a explorar en el pop rock en esta nueva etapa?


MAP: El pop rock siempre fue de mis géneros favoritos pero no me animaba a hacerlo. Siento que el rap y el trap fue más una etapa, a la cual estoy recontra agradecido porque me abrió los caminos para empezar a hacer música. Gracias a esa etapa pude animarme a lanzar canciones, a exponerme públicamente, a actuar en videoclips, a hacer un disco y presentarlo con banda completa en Niceto. 


Ahora toca otra etapa que tiene más que ver conmigo, con lo que verdaderamente me gusta musicalmente. Con lo que antes no me animaba a hacer, ya sea por miedo, por respeto o por pensar que no tenía lo necesario.

Amo este género y estoy muy contento con las canciones que estoy haciendo. Es el lugar en donde más cómodo me siento, en donde más “yo” me siento.


MM: Tu próximo disco, Un segundo inexistente, se plantea como una sesión de terapia. ¿Cómo nació ese concepto?

MAP: La sesión de terapia es el universo físico y teatral del disco. Necesitaba darle un marco a la idea madre y se me ocurrió que la terapia podría ser un espacio interesante.

Una idea madre que nace desde el propio cuestionamiento de mi existencia misma, me venía haciendo ruido la temática del tiempo y a la vez me interesaba, por lo que me puse a investigar.

Dí con Einstein y la famosa teoría de la relatividad, con la cual el físico cuestiona la existencia del tiempo. También con San Agustín, que además de ser un santo fue un gran filósofo y escribió acerca de la temática, dejando en sus dichos que la razón de ser del presente es dejar de ser, pues sino sería una eternidad.

A esta especie de crisis fundada por pensadores del pasado se le sumó una de índole personal. Un proceso de autoconocimiento y de búsqueda del “yo”, mezclada con cuestionamientos sobre el amor, porque trae preguntas como: "¿Cómo vamos a poder amarnos si no conocemos realmente quienes somos?" o "¿Cómo vamos a encontrarnos si no habitamos el mismo espacio-tiempo, ya que este último no existe?"

Ante tanta crisis, la sesión de terapia me pareció un escenario ideal para darle un marco a la idea principal del disco y a la pregunta que define o, mejor dicho, abre el juego hacia el desarrollo del mismo. Porque si pareciera que nuestro existir estuviera loopeado en un constante segundo inexistente: ¿qué vas a hacer con él?


MM: ¿Cómo está siendo el proceso creativo y de composición? ¿Qué emociones crees que te permite explorar?

MAP: A principio de año empecé a hacer música con un amigo muy talentoso, Santiago Maiale, mejor conocido como Malahí, sin una idea clara ni un concepto armado. La idea era simplemente conocernos musicalmente, ver qué ideas salían y para dónde disparábamos. Yo tengo una metodología de composición más ligada al rap o al género urbano, de poner una pista ya hecha y hacer la canción ahí. Así que comenzamos así, yo llevándole ideas de canciones a Santi y él descomponiéndolas y rearmando las canciones. Es muy interesante el proceso porque estamos armando y desarmando ideas de canciones constantemente hasta llegar al sonido que mejor se siente, hasta dar en la tecla.

Entre referencias como Dominic Fike, Justin Bieber y bandas de rock británico como The Kooks, y la idea conceptual del tiempo, el amor y la búsqueda del “yo”, fuimos encontrando una metodología y un sonido muy propio, un sonido que es muy MAP y también Malahí, por supuesto. 

Y en cuanto a emociones siento que me permitió principalmente autoconocerme, haciendo que la temática del disco estuviera presente en la composición (y de esto me estoy dando cuenta ahora mientras escribo esta respuesta). Porque la dinámica que se da con Santi es de un ida y vuelta en el que yo confío plenamente en lo que hace y lo dejo ser, pero él también me consulta, me escucha y me hace parte de las decisiones. Me permite cuestionarlo y viceversa. Y eso enriquece muchísimo a las canciones y abre el juego para que aparezcan distintas ideas, distintas emociones. Me permite también salir de mi comodidad y de mi zona de confort, haciendo que me anime a una metodología de composición más musical, cara a cara con mi guitarra o mi piano. Entonces yo me vuelvo a mi casa y me quedo dándole vueltas a la nueva parte o a la modificación del verso que hicimos en el estudio. Y experimento sensaciones nuevas. Y me incomodo, me repregunto. Me agarran dudas, me frustro. Y siento nostalgia del pasado y emoción por el futuro. Y me desborda una sensación de euforia y emocionalidad al mismo tiempo cuando se gesta un sonido nuevo. Y siento que mis canciones pueden cambiar el mundo.


MM: Nos contabas que en este nuevo disco conviven dos personajes, uno “bueno” y uno “malo”. ¿Cómo nació esa dualidad y qué representa para vos esa búsqueda del "yo" mezclada con romance?

MAP: El bueno y el malo es una representación más simplista de la búsqueda del "yo". Esta idea se nos ocurrió con Agustina La Chiesa, diseñadora y artista amiga quien está colaborando en la idea artística y visual del proyecto. Sabiendo que el universo iba a estar concentrado en una sesión de terapia, se nos ocurrió la posibilidad de que existan distintos MAPs. Varios “yo” que se encuentren y confluyan en ese “yo” final, validando el concepto de mi propia búsqueda.

Como mi idea es dividir el estreno del álbum en 3 partes, optamos por quedarnos con un MAP bueno, que va a representar específicamente tres canciones y uno malo, que representará a otras tres, para luego dar con el disco completo y el MAP definitivo. Una especie de ying y yang.

El romance entra en juego porque, además de que me gusta escribir canciones de ese estilo, creo que el ser humano solo se puede conocer de manera completa en el vínculo con el otro. Y no hay manera más pura y divina que hacerlo en una relación romántica con la persona que amas, como ya lo dijo Paul McCartney en Silly Love Songs.


MM: ¿Cómo sigue el camino? ¿Cuáles son los planes 2026 de MAP?

MAP: Por lo pronto con mucho entusiasmo y ganas. Estamos planificando todo con Santiago, Agustina y con Juan Vives, otro amigo estudiante de cine que se sumó al proyecto para dirigirlo y darnos más herramientas desde el lado técnico. Se está encargando de guionar todas las ideas de videoclips para cada canción.

Actualmente estamos trabajando en conjunto para darle vida y coherencia a este universo, con ganas de ampliar el equipo y poder arrancar lo antes posible a filmar.

En Marzo tenemos el primer show del año con la banda completa en Strummer Bar, donde la idea es seguir presentando las nuevas canciones de Un Segundo Inexistente. Así que espero que sea un año lleno de nueva música y de estrenos audiovisuales que representen todo este universo. Y también donde puedan conocer mi nueva faceta, mi faceta más real y personal, para conocerme verdaderamente como artista y como persona.

Por supuesto estoy con muchas ganas de seguir tocando en vivo, de seguir viéndoles las caras y de sumar caras nuevas a la película.


bottom of page