top of page

Broke Carrey: Militancia y ambición

  • 19 nov 2024
  • 13 Min. de lectura

La argentinidad, el origen y el impacto de "Río de La Plata" y sus ambiciones personales y profesionales.

Por Azul Martinez Flaiman - @azuntvg


Manuel Peña, mejor conocido como Broke Carrey, destaca por ser imparable y, en los últimos meses, por el fuerte contenido político en sus canciones.

Tras el lanzamiento de su último EP "Río de La Plata", se embarcará en una gira que lo llevará a recorrer interior del país con su propio show y contará con parada en Rosario el próximo 22 de noviembre en Casa Brava.


Musyca Medio: ¿Qué es la identidad argentina para vos? ¿Cómo es un argentino? ¿Qué lo diferencia de los demás?

Broke Carrey: Creo que cada uno siente su identidad nacional de maneras distintas, cada uno se relaciona de maneras distintas con Argentina y con la forma de amar a nuestro país. Yo encontré la mía a través de la música y de la cultura, sobre todo.

Y a través de tratar de retratar algo, aunque sea un poquito de eso, en mi música.

Creo que ser argentino es ser una persona que está acostumbrada a levantarse todo el tiempo, a luchar una y otra vez. A remar en dulce de leche, digamos.

Nunca gozamos de una gran estabilidad a largo plazo, entonces todo el tiempo uno se tiene que reinventar y salir adelante. Creo que eso nos da una resiliencia y una fortaleza extra como personas en comparación al resto del mundo.


MM: ¿Y en cuanto a lo musical? ¿Crees que hoy en día hay un sonido que se pueda denominar como puramente argentino o que es una búsqueda que hay que hacer?

BC: No sé si hay un sonido que se pueda considerar como puramente argentino, tampoco es mi búsqueda.

Lo argentino es muy cosmopolita y estamos hechos de un montón de culturas, entonces para mí parte de darle tu identidad como sea.

No puedo decir que mi música es cien por ciento argentina, porque tengo muchas influencias de afuera. Del hip hop, del reggaetón, de lo que quieras. Entonces la búsqueda siempre pasa más por una quintaesencia, por darle esa cosa extra que lo hace sentir argentino, porteño o de donde seas.


MM: ¿Cómo te llevas con la dualidad de ser argentino, amando el país pero viviendo una realidad difícil de sobrellevar por lo económico, lo social y lo político?

BC: Y un poco ser argentino es convivir con esa dualidad, todos amamos nuestro país y casi nunca estamos conformes con él.

Es como muy del argentino, siempre estás saliendo adelante, tenemos cuatro años más o menos bien dentro de todo, y después de vuelta lo mismo.

Ser argentino es vivir con esa dualidad de ser una persona que quiere a su país, a su patria, que ni en pedo viviría en otro lugar y al mismo tiempo sabes todo lo que está mal y que estamos en el mismo círculo una y otra vez, es convivir con ese amor-odio.

Pero para mí es algo inherente en nuestro país. Lamentablemente, ¿no? Porque sería increíble que no sea así y que podamos gozar de una tranquilidad duradera alguna vez, pero bueno, hay que seguir teniendo esperanza.


MM: ¿Crees que ya encontraste como suena Buenos Aires definitivamente o crees que podes seguir ahondando en eso? ¿Es tu plan?

BC: No creo que pueda encontrar como suena Buenos Aires, definitivamente. La verdad no sé como suena, suena como Buenos Aires.

Creo que mi proyecto musical va a ser una búsqueda constante, nunca voy a llegar a ningún lugar definitivo, entonces eso es lo importante.

Si llego a algún lugar definitivo voy a tener que cambiar de carrera. Yo creo que del arte, lo que me gusta, es que es una búsqueda infinita. Uno nunca llega a un lugar definitivo y dice “Listo, es esto para siempre”.

Quizás es algo hoy para mi que digo: “Es esto” y mañana nada que ver. Y así funciona mi cabeza y voy avanzando a nivel artístico. Para mi nunca nada es definitivo.


MM: ¿Qué significa Buenos Aires para vos? Más allá de ser tu hogar y tu “ecosistema”, por decirlo de alguna forma. 

BC: Buenos Aires para mi es como una extensión de mi personalidad y yo soy una extensión de ella también, es como una cosa recíproca.

Crecí moldeado por esta ciudad. Me ha pasado de conocer amigos por la música de otros países y me dijeron: “Sos la personificación del porteño”.

Es una ciudad que me ha moldeado y no tengo miedo de decirlo: soy full porteño.

Aunque eso a veces pareciera un insulto en muchas partes del país, a mi eso me súper enorgullece, con sus cosas positivas y negativas.

MM: ¿Crees que te inspira? ¿De qué maneras?

BC: Me inspira recorrerla, ver los edificios y la arquitectura histórica.

Me inspiran sus monumentos, sus historias. El hecho de que en cada esquina nació alguna personalidad de la cultura o de la política.

Cada vez que te pones a investigar parece infinito porque cada barrio y esquina tienen sus historias, entonces eso es lo que me inspira y me motiva.


MM: ¿Y Rosario? ¿Qué te genera el Monumento a la Bandera?

BC: Con Rosario tengo una historia un poco graciosa porque fui como tres veces, pero creo que entre todas no estuve más de veinticuatro horas porque siempre he ido a tocar.

He podido ir al Monumento a la Bandera, de hecho, la primera vez que fuimos fue con la TBB y estuvo increíble.

La segunda vez, creo que fue en 2019, fuimos con casi toda la Ripgang y había salido campeón Boca.

Había gente festejando, nos bajamos de la combi con Dillom, creo que también estaban Taichu y Quentin, y fuimos a festejar al monumento a la bandera que había salido campeón boquita.

Esa fue la última vez que estuve y me parece el monumento más lindo que hay en el país.

Es alucinante, te lleva puesto un poco verlo, me encanta.

Y me encantaría conocer un poco más Rosario a fondo, tampoco voy a estar mucho tiempo esta vez.

Pero es una ciudad que, lo poco que he conocido, me parece hermosa.

La gente me parece como…Siento que hay una gran similitud con el porteño en muchas  cosas pero al mismo tiempo es gente que es un poco más tranca que nosotros.


MM: Sobre "Río de La Plata", tu último EP...

¿Cómo fue el momento donde sentiste que no te iba a quedar otra que dejarte fluir sobre lo que sentías respecto a la situación país en lugar de pensar los temas en la misma línea en la que venías previamente? ¿Cuánto tiempo pasó desde que asumió Milei hasta que decidiste que tenías que utilizar tu espacio para decir algo?

BC: Río de La Plata surge de una incomodidad para con mi propia música, me venía sintiendo muy atravesado por las elecciones. Ganó Milei y los meses posteriores a eso fueron muy intensos.

Me venía sintiendo muy acomplejado para con mi música, sentía que no decía mucho sobre lo que yo pensaba o como veo yo las cosas. De hecho, saqué un tema que salió el año pasado solo por Instagram cuya frase principal era: “No me conocieron todavía”.

Toda la música que había hecho hablaba de cosas como desamores, problemas o cosas que me molestaban muy personales que tenían que ver con mi carrera y la gente todavía no me conocía de como pienso yo el mundo y como me atraviesan las cosas.

Sentía que si tenía que sacar música este año no había chance de que vuelva a sacar algo que no tenga que ver con esto, porque yo estaba absolutamente atravesado por lo que le pasaba al país, por lo que me pasaba a mí alrededor de eso, a mis cercanos y a mi familia.

Tenía como esta espina clavada de “Okey, tengo que decir algo en lo próximo que haga”.


MM: ¿Cuando entendiste que tenías adentro alma de militante y decidiste darle rienda suelta en tus canciones? 

BC: Se fue dando. De repente hice el primer tema que fue "Distinto", una primera aproximación a eso, pero todavía tenía algunos vestigios de lo que es mi música anterior.

Y segundo hice "Montonero", que dije: “¿Qué pasa si escribo esto?" y no me esperaba que iba a escribir algo así el día que me levanté. Fue algo que se me dio en el momento y se fue dando. De repente tenía sentido y me sentía conectado con lo que estaba escribiendo.

Sentí que me había conectado con un lado quizás más inconsciente mío y empecé a revolver estos sentimientos de militancia, que los tuve siempre y los había dejado un poco de lado. Me había distanciado un poco de la política, de la información de lo que pasaba en el momento, tuve un momento de descreimiento durante años.

Pero era algo que más de adolescente, en la secundaria, me atravesaba y realmente lo sentía como algo propio y parte de mi identidad porque en mi casa siempre se habló de política y se militó.

Fue conectarme de vuelta con una parte mía que tenía como olvidada y no sé, me salió fácil.


MM: ¿Cómo crees que lograste que eso que tenías en la cabeza, y que intentaste plasmar sin filtros en el papel, se convierta en un concepto?

BC: Se fue armando solo. De repente estaban los tres temas, todos basados en las mismas referencias sonoras y todo estaba conectado.

No es que súper pensé un concepto para esto, yo creo que el concepto soy yo.

El concepto es lo que pienso. Es como una cosa más documental, digamos.

Son todos temas hechos en el mismo momento de mi vida, los hice a todos más o menos en un mes. Era como me sentía en ese momento y era como documentar ese sentimiento.


MM: Entiendo que fue una urgencia de hacer algo por la cultura en un momento tan difícil como este, pero…

¿Cómo fue encarar este tema de una manera tan directa y con poco presupuesto?

BC: La idea fue escribir sin filtro y no un tema que sea metafórico o que esté detrás de muchos mensajes ocultos, sino que quise decir lo que pensaba como si se lo estuviera contando a un amigo o puteando en una marcha. Decir lo que siento sin pelos en la lengua con la menor cantidad de filtros posibles.

Fue una búsqueda de decir: “Tiene que tener el mejor filtro posible pero tiene que tener sentido narrativo todo lo que escriba”.

Yo soy muy quisquilloso con eso, quería que tenga un sentido literario, que tenga una correlación y que haya una progresión en el nivel de enojo. O lo que yo creo que hay en montonero, por ejemplo, que es una progresión del nivel de emocionalidad y de dolor: el personaje empieza como que no le importa nada y termina en un nivel compungido y dolido por la situación y diciendo cosas mas en serio que solo putear.


Respecto a lo del presupuesto, fue acercarnos a gente con el proyecto y al toque aceptaron. Porque les interpelaba la música, lo que decía y la idea de documentar la ciudad sin tantos papelitos de colores.

Creo que eso marca un poco todo el proyecto, está hecho con puro y exclusivo amor, sin ninguna segunda intención. Entonces, creo que se formó algo muy especial y terminó saliendo todo tan redondo por eso.

Para mi no hay nada superior a la gente que trabaja por pasión, por amor y que está conectada con lo que hace.

Creo que eso fue lo mas clave para que Río de La Plata sea lo que es. 


MM: ¿Qué significó para vos que muchas personas usaran tus frases para carteles en movilizaciones?

BC: Lo de los carteles en las movilizaciones fue una locura.

La verdad que no era algo que me esperara y me emocionó un montón. Realmente me conmovió y siento que es como que logró su propósito lo que escribí, que le llegó a gente.

Mi meta siempre es llegarle a gente, no importa que sea una o un millón, para mi con llegarle a una y moverle el piso. Que a través de algo mío le haya surgido ganas o inspiración de hacer algo o lo haya hecho pensar, ese es mi objetivo.

Verlo reflejado en tantas personas que utilizaron algo que escribí yo para ir a manifestarse me parece como…Ya está, ya gané.


Aparte es esto: a mi no me importa inmortalizar mi nombre sino lo que escribo, mis ideas, y no me importa si mi nombre queda en el olvido.

Hay una frase de Kanye West, que es uno de mis referentes máximos, que dice como: “Nadie sabe quien invento la silla y nadie sabe quien invento la fuente pero todos tenemos una silla y a todos nos encanta la fuente”.

El verdadero arte, traspasa. El artista quedará en el olvido, pero las obras son las que quedan entonces, ver a mi obra tener un mínimo de ese momento, me llena de orgullo y es lo que me moviliza como artista: conectar con otros de esa manera.


MM: Se habla mucho del “personaje” y “la persona”, ¿Cuánto crees que queda de vos en Broke Carrey? ¿Qué te llevas de tu personaje a tu día a día?

BC: Cada vez me estoy acercando más a Manuel Peña. Broke Carrey quizás fue como una pantalla que me cree en un momento, que sigo siendo yo, pero es una versión caricaturizada de mi mismo. Como exagerada, pero con mis vivencias, mi forma de pensar, desde lo mejor hasta lo peor.

Pero llegó un momento en el que, sacando toda la música que saque el año pasado y con todo lo que había hecho antes también, sentí que faltaba que la gente me conozca realmente.

Siento que había un montón de cosas que no estaba mostrando y que están buenas para mostrar, sobre todo para conectar conmigo y que mi arte este conectado con mi forma de vivir.

Entonces, cada vez siento que me acerco más y dejo mas esta idea de Broke Carrey de lado.

Mi meta como persona, más allá de lo artístico, es estar cada vez más conectado conmigo mismo, con mi esencia, mi núcleo y con por qué hago las cosas.

Soy una persona muy introspectiva, me la paso leyendo y meditando. Y todo lo hago con el objetivo de acercarme a mi mismo y de conectarme conmigo más allá del ego, de la música o de mis grandes objetivos como artista.

A través de esa búsqueda es que nace todo y es la de acercarme a mí.


MM: ¿Qué significa para vos “comerse al mundo”? ¿Crees que es una ventaja la mayor parte del tiempo o también te juega en contra?

BC: Vengo un poco en conflicto con esto de comerme al mundo, porque cuando uno tiene grandes ambiciones, a veces deja de disfrutar el presente y un poco he sufrido eso.

El no festejar los pequeños logros que uno tiene todos los días por estar pensando en el súper gran objetivo que está lejísimos y no te das cuenta de todo lo bueno que te está pasando a veces. 

Vengo tratando de aflojar con eso, esas ambiciones y esas ganas de comerme al mundo siguen ahí, pero vengo tratando de enfocarme en comerme el día. En comerme el mundo hoy, mañana vemos.

Es lo que me trajo hasta este lugar en mi carrera, ese hambre de no rendirme. Esa ambición enorme que en un momento era medio ciega y de repente empezó a tener sentido.

Hace poco escuche una frase que era medio de viejazo, pero era como: “Estoy muy lejos de donde quiero estar, pero también estoy muy lejos de donde empecé”. 

Y estoy tratando de apreciar más eso: el recorrido enorme que hice hasta ahora, de estar más agradecido y dar lo mejor de mí todos los días.

Creo que es una forma más saludable de esta idea de comerme el mundo. Y es lo que busco también en la gente con la que me rodeo, que tenga un hambre similar al mío


MM: ¿Cuando crees que se gestó este sueño de vivir del arte? ¿Cuál fue la primera vez que sentiste que se había cumplido o comenzado a cumplir?

BC: Desde que tengo uso de conciencia quiero ser artista, de chico quería ser actor y eso después se transformó en querer hacer música.

Pero fue algo muy progresivo y muy de a poco. Siento que cuando empezamos a armar lo que se transformó en la Ripgang y empezamos a tocar, en ese momento donde ya estaba rodando la pelota, para mi ya estaba. Dejé todo, de hecho.

Empezamos a tocar un show por semana y yo dejé la carrera, estaba estudiando producción musical en ese momento, y renuncié a mi trabajo.

Fue dedicarme cien por ciento a que eso se cumpla y siga creciendo.


MM: ¿Por qué crees que “vivir del arte es la forma más fiel de vivir con vos mismo”?

BC: Creo que es así sobre todo por la forma en la que yo siempre viví y sentí las cosas.

El arte siempre fue mi manera de cristalizar todo lo que me pasaba, mis ideas, mi forma de ver el mundo y comunicarme con los demás.

Yo soy una persona a la que, aunque he mejorado con los años, le cuesta mucho comunicarse o explayarse emocionalmente y en la música encontré un lugar donde podía hacerlo; me sentía libre y sentía que podía realmente transmitir lo que me pasaba, no solo en una letra sino en melodías y energía.

Esa es mi forma de atravesar la vida y el mundo, estoy cien por ciento de acuerdo con esa afirmación.


MM: ¿Qué sensaciones te genera salir de gira por primera vez de manera autónoma con tu proyecto en ciudades como Rosario y Córdoba?

BC: La verdad que estoy muy contento de salir por primera vez con mi proyecto solista y hacer shows propios porque he ido a festivales en Rosario y Córdoba, pero no es lo mismo. Está buenísimo ir por tu cuenta a un lugar y que vaya la gente que te quiere ver, te quiere conocer o que quizás no te conoce, pero le llamaste la atención por algo.

Siento que hay otra cercanía.

Me emociona mucho hacerlo, tenía ganas hace un montón de tiempo y quiero seguir sumándole fechas a este tour.

Siento que realmente lo voy a disfrutar y lo estoy haciendo por el mero hecho del disfrute.

No lo estoy haciendo ni por una razón económica ni de proyección de carrera, lo estoy haciendo porque quiero, quiero conectar con la gente y siento que es necesario en este momento.


MM: Dijiste que era importante para vos “estar con la gente”...

¿Crees que esa importancia tiene que ver con sentir cierta compañía mutua en un momento tan difícil socioculturalmente?

BC: Siento que como trabajadores de la cultura que somos es necesario seguir moviéndonos y seguir creando espacios para que la gente vaya a disfrutar y desconectarse un rato.

A conectarse con el arte, con la música, con lo que sea que le mueva los intestinos.

Quizás es algo de compañía mutua, pero también es un poco eso: estamos al servicio de la gente nosotros. Yo vivo de la música porque hay gente que me escucha.

Le debo todo a la gente que me sigue, que compra una entrada o que me escucha todos los días antes de entrar al trabajo. Por mas que a mi no me signifique un rédito económico, yo quiero ir igual a esos lugares en forma de agradecimiento y de seguir haciendo que las cosas sucedan.

Creo que la cultura muere y la esperanza en las sociedades muere cuando se detiene todo, cuando te rendís de alguna manera.


MM: ¿En qué estás trabajando ahora? ¿Cuáles son los planes 2025 de Broke Carrey?

BC: 2025: segundo disco de Broke Carrey. Vamos a ver si llegamos, porque tengo muchas ideas y no sé si llego a hacerlo todo para que salga en 2025.

Me encantaría, pero quiero hacer mi mejor disco hasta ahora.

Quiero hacer mucha música increíble, tengo muchas ideas y mucha gente con la que quiero trabajar. Es lo que mas quiero para el año que viene. Y también seguir tocando en otros lugares del interior y el Gran Buenos Aires.


bottom of page