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Al final todo termina como empieza: Homogénica celebró el aniversario de su disco debut “POST POP” en Niceto Club

23 oct
5 min de lectura

Un año después de su salida, la banda brindó un festejo de cumpleaños para su primer disco—piñata, regalos e invitados incluidos— que reconfirmó su lugar como refugio para la juventud porteña


Crónica: Azul Martinez Flaiman - @azuntvg

Fotos: Francesca Bray - @fran_bray



Un festejo no existe sin una invitación. Un conejo blanco animado de voz juguetona apareció a dar la bienvenida al cumpleaños de POST POP, el disco debut de Homogénica que le permitió un salto de los antros porteños a pisar dos veces en un año el escenario de Niceto Club.


Conocé más sobre POST POP en nuestro video canción por canción en YouTube


Entre frases de canciones proyectándose como premisas necesarias para la noche —como “No insistir riéndote en la canción” o “Ser el mejor tesoro”—, una cascada de cortinas metalizadas y globos, llegaron al escenario los elementos indispensables para una buena celebración vestidos por Bianca Sad. Juan Michat (guitarras) personificó un cartel de feliz cumpleaños, Facundo Vázquez Ávila (batería) llevó un regalo en forma de moño gigante en el pecho, Santiago Gómez (bajo) vistió su outfit de cebra imitando una piñata y Rodrigo Porto (guitarras y teclas) asumió el rol de host con calidez y vestuario a lo Prince. Finalmente llegó la torta: Lola Tabarovsky (voz), en medias de confeti y un vestido con crema blanca y cerezas hasta sobre su pelo —ahora azul con violeta— que recordaba a los icónicos looks de Katy Perry inspirados en postres y frutas. 


Con los cinco integrantes, Dante Saulino (teclas y pistas) y Martina Lostra (coros) en posición, sonaron los primeros acordes de Living Comedor que fue recibida por gritos de alegría instantánea seguida de Otra Vez.


Si hay algo indispensable en una fiesta son los invitados. La primera de la noche fue Cornuda Posting, sorprendiendo para una versión especial de Tesoro.


El inicio dulce de Backstage suspendió en el tiempo los bonetes luminosos, las remeras con brillos, los outfits inspirados en frases y conejos. Los chicos y las chicas vivían el presente junto a uno de los himnos de la banda, despojados de los celulares, refugiados en la composición.


Entre gritos desaforados de "Olé, Olé Olé Olé, Homo, Homo”, seguía cayendo gente al baile. Jero Jones se subió en un traje completamente blanco para explotar el lugar con Pretensión. Finalmente, La esperada y recién salida del horno VOS TENES TU NOVIO fue interpretada junto a Juana Rozas, anticipando el camino que se viene para la banda en la próxima etapa y empapando las paredes de euforia.


¿Qué sería una ceremonia pop sin una pista de baile a la cual sacarle chispas? 3D y sus sonidos magnéticos elevaron una a una las manos para darle paso a otro de los esperados momentos de un cumpleaños: la piñata.

Celeste Nanfaro, la directora creativa y mente maestra detrás de cada detalle, plantó una escalera en medio del público. En sus manos, una piñata de conejo casi más grande que ella.

Tras el anuncio de las reglas, la efervescencia de la gente la convertía en el famoso delfín de Santa Teresita. En el interior del conejo, regalos que la marea de gente amaría recibir: cigarrillos, gomitas ácidas y preservativos mezclados con confeti plateado.


Todavía se juntaban premios del piso cuando empezó Buenas Decisiones, acentuando el espíritu festivo: música sonando, personas agachadas juntando golosinas y una ronda abriéndose para bailar; una celebración del aniversario de las doce canciones que integran el primer disco de la banda y que formaron parte del día a día de los presentes, acompañándolos en sus viajes en transporte público, llantos de madrugada y salidas con amigos.


La nostalgia se volvió inevitable. Cual video con fotos desde bebé en el brindis, Facu se puso al frente con su caja de ritmos para darle vida a una nueva interpretación de PLAGA, su primer EP, adaptándolo a su presente. Se sentían en el aire flotando los recuerdos de quienes pasearon por lugares con poca iluminación solo para escuchar Turista, Bichos, Ratas o Animales.


Y, por supuesto, La Gata. Es una de las canciones favoritas del grupo y su gente. Se ganó, por eso, ser uno de los momentos más íntimos y sorprendentes de la noche entre luces tenues, dejando de lado lo electrónico y lo bailable del mashup.

Después de spoilear en una entrevista que Rodri tendría más protagonismo en el futuro de la banda, esta interpretación estremecedora y profundamente emocionante a dúo fue una pequeña muestra para lo que se viene y lo mucho que queda por escuchar del talento innegable para la música que se encierra en él.

Una versión que se sintió diseñada para generar fuertes emociones y dio paso a otro conmovedor momento: Mi Casa, con su piano triste y la cantante dedicándosela de frente a sus compañeros: “Yo te amo de verdad, sos mi casa”.


Las luces se apagaron y una gran caja blanca con lunares rosa y un moño sorprendió en el escenario. Junto a ella, un mago cuyos trucos de magia sacarían lo mejor de cada integrante de la banda en solos implacables que funcionaron como presentación e interludio para el segundo vestuario de la noche de Lola, que salió de la caja en un body fucsia con azul.


Las amadas Fan y N.E.N.A (No Entendiste Nada Amor) volvieron a encender la llama del público en pogos junto a globos de estrella que acompañaban las guitarras después de la pausa y el llanto.


Acto seguido, escudada por la guitarra, la frontwoman se permitió vulnerabilidad. Entre agradecimientos, nostalgia y la alegría de poder hacer lo que más aman tras descubrir un refugio en los tiempos difíciles que atraviesa el país, introdujo Primer Acto: “Gracias por estar acá, es un momento muy complicado. Gracias por venir con nosotros a la fiesta”.


En medio de la emoción, una gran ronda habitó Niceto descolocando a algunas personas arriba y abajo del escenario: no es una costumbre asociada a esta canción, sino que se espera más bien un llanto entre abrazos. Sin embargo, el público se inventó en esta oportunidad una pista y lo convirtió en un lento, como si fuera parte coreografiada de la ceremonia para cantar que al final todo termina como empieza; que un año después ahí seguían, firmes dejándose emocionar, atravesar y divertir por esas canciones y no solo no se les pasó al otro día, sino que se exacerbó.


El Bar siguió este torbellino de emociones, llevándolas aún más lejos y contando con una aparición de la cantante entre el público. Sobre el final, se dejó ver una versión electrónica y bailable que daba la pauta de que todavía no había terminado la noche.


Pide Más, el bis indiscutido, apareció para darle fin a la fiesta. La cereza del postre ante el pedido de “Otra, otra”.


“Nos vamos, el año que viene nos espera nuestro próximo disco”, se despidieron anticipando la siguiente etapa.


Como despedida del disco y del año, Homogénica le preparó para la juventud porteña —como los niños de primaria preparaban sus bolsitas estampadas de plástico—  un popurrí de sus mejores sorpresas en forma de canción y agradecimiento.

Una mezcla de sus favoritos para sumar esta noche a la colección de recuerdos de los 20s.

A una generación a la que le cuesta cada vez más llegar a fin de mes, pagar el boleto de colectivo y soñar con tener algo propio, la banda le abrió las puertas a un lugar para ser ellos mismos: una pista de baile donde son bienvenidos los traumas, la ropa tirada, las cervezas, las malas decisiones, los caramelos y las flores.





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