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Vivamos el momento: Airbag hizo estallar el Salón Metropolitano en la presentación de "El Club de La Pelea I" en Rosario

  • 19 jul 2025
  • 4 Min. de lectura

Con dos noches agotadas, la banda confirmó su gran presente y reafirmó su lugar central en el rock argentino actual

Por Azul Martinez Flaiman - @azuntvg


Foto: Vía @patriciosardelli
Foto: Vía @patriciosardelli

En el marco de la gira de presentación de su último lanzamiento, "El Club de la Pelea I", Airbag desembarcó en Rosario con dos fechas agotadas en el Salón Metropolitano y un show que se extendió por más de tres horas. La banda combinó una puesta en escena increíble con una entrega total, confirmando así el vínculo irrompible con su público.


Desde días antes, la emoción comenzaba a colmar la ciudad, con fans acampando, parlantes sonando y banderas colgadas en los alrededores del predio.

El espectáculo contó con una puesta en escena impresionante: luces que atravesaban el humo, juegos visuales que acompañaban cada canción y una atmósfera cargada de energía.

El público estuvo a la altura, con cánticos, pogo constante, banderas flameando y la emoción a flor de piel: elementos indispensables en un recital de rock nacional.


Los hermanos Sardelli subieron al escenario con las pantallas proyectando "El club de la pelea" en letras blancas y el público enardecido por su llegada.

Con "Jinetes Cromados", "Anarquía en Buenos Aires", "Perdido" y "Vivamos el momento", dieron inicio a una noche que mantuvo la intensidad en todo momento.


Noches de Insomnio,No confíes en tu suerte” y “Pensamientos” continuaron el recorrido por su discografía, que no paraba de sorprender al público.


Una versión única de “Extrañas Intenciones” irrumpió en la noche para inaugurar un momento eufórico que incluyó canciones como “Corazón Lunático”, “Nunca lo olvides” y “Huracán”, desatando una explosión de aplausos y pogos que se expandieron por todo el predio.


Diez días después”, “Verte de cerca”, “El Hombre Puerco” y “Motor Enfermo” subieron aún más la energía, con riffs contundentes y una puesta en escena increíble. Después, llegaron “Irme Lejos”, “Cae el sol” y “Cuchillos Guantanamera”, que le dieron paso a una transición ideal hacia un segmento más íntimo.


Para dar comienzo al primer momento acústico de la noche, sentados en un sillón intepretaron una sentida versión de “Va a ser difícil olvidar”, que incluyó un fragmento de “Here Comes The Sun” de The Beatles. Luego, “Ganas de Verte” continuó ese clima de cercanía con el público, generando un silencio atento y respetuoso.


Uno de los momentos más inesperados fue "Blues", un favorito del público que sorprendió y fue cantado de principio a fin.

Tras amagar con tocar “La Sensación”, llegaron “Otoño del 82” y “La Partida de la Gitana”, provocando gritos y pedidos desde la audiencia que celebraba cada guiño y cada nota reconocible.


Volvieron a la distorsión y la potencia con canciones intensas como “Bajos Instintos”, que acaloró al público y a los mismos músicos, que se quitaron las remeras para tocar “Cicatrices” y “Apocalipsis Confort”.


A continuación, llegó un segmento más introspectivo. Patricio Sardelli se sentó frente a un piano de cola y tras pequeños fragmentos de “Noches de Abril”, “Para Elisa” de Beethoven, “El Sueño del Pibe” y “Volver” de Carlos Gardel, el ambiente se transformó por completo.

Pero fue con “Por mil noches” cuando la emoción alcanzó su punto más alto: Pato se adueñó aún más del piano y ejecutó una versión conmovedora de uno de sus grandes himnos, que la gente acompañó cantando con el corazón, protagonizando un momento íntimo y único.

Hacía el final de la interpretación, el público comenzó a corear su nombre al unísono, en una muestra de cariño que lo conmovió profundamente: "No lo merezco", dijo, con la voz entrecortada.


En un pequeño interludio solista, sonaron versiones de Have You Ever Seen the Rain? de Creedence Clearwater Revival y “Bad to the Bone” de George Thorogood & The Destroyers, interpretadas con un tono personal y potente.


Llegando hacia el final, la esperada “Colombiana” llegó en una versión poderosa que incluyó fragmentos de “Primavera 2001” y “Anarquía en Buenos Aires”, fusionando sus melodías.


Hubo muchos momentos de complicidad con el público, con intercambios espontáneos y chistes internos que avivaron el fuego de la noche y reforzaron esa sensación de estar viviendo algo único.

“¿Cómo no voy a cantar esta?”, dijo Guido Sardelli introduciendo a “Kalashnikov”, que se vivió como un estallido.

El broche de cierre fue “Solo aquí”, un clásico intergeneracional que unió a todo el público en una misma voz.


Así, finalizaba la primera noche de presentación de “El Club de la Pelea I” en Rosario, donde canciones como "Corazón Lunático" y "Anarquía en Buenos Aires" se corearon como si fueran clásicos, y en vivo adquirieron una fuerza distinta.

La conexión con el público, el sonido potente, los estadios agotados y una gira internacional en marcha confirman que Airbag atraviesa uno de sus mejores momentos y se consolida como una de las bandas de rock nacional activas más convocantes de la actualidad.


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