Tengo al amor y la música conmigo: Delfina Campos y el tercer Niceto Club de PELÍCULAS PERDIDAS
- 7 feb
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La artista volvió al icónico escenario de Palermo para proyectar el universo de su segundo disco en un show inmersivo, a sala llena y con grandes invitados
Crónica: Azul Martinez Flaiman - @azuntvg
Fotos: Sofía Bulgarelli - @sofiabulgarelli.ph

Con su segundo disco, PELÍCULAS PERDIDAS, como protagonista, Delfina Campos se presentó por tercera vez en Niceto Club para desplegar su universo que combina pop-rock con cine nuevamente en el icónico escenario de Palermo.
La apertura de la noche estuvo a cargo del proyecto chileno Marineros, quienes con dulces y melancólicos pasajes dialogaron con la música de Campos desde el otro lado de la frontera. Con el lugar colmado y la expectativa a flor de piel, el calor del público ya se hacía sentir en cada rincón del lugar. Al terminar su set, el telón del escenario se cerró y no volvió a abrirse hasta que empezó la función.
Con la clásica introducción de Universal Studios proyectándose en la pantalla, la banda
---integrada por Valentina Jordán en guitarra y teclado, Martin Dadamo en guitarra, Ivan Kovacs en bajo y sintetizadores y Leandro Quinteros en batería --- esperaba a la protagonista de la noche para hacer su primera aparición.
Entre escenas de películas que representaban a cada una de sus canciones, Delfina reinterpretaba y tomaba prestados mundos del cine para crear una intertextualidad exacta que convertía el show en una experiencia inmersiva. La artista salió al escenario con Casi Extraños, uno de sus singles más antiguos y queridos por el público.
En días azules como estos/ Me pregunto: "¿qué andarás haciendo sin mí?"
Fue la frase con la que irrumpió, inaugurando un viaje donde la nostalgia y las luces azules se unieron y tomaron un protagonismo innegable.
Luminosidad, El Astronauta y Ultravioleta continuaron este repaso por sus primeros lanzamientos manteniendo a los presentes en suaves movimientos.
Para introducir películas perdidas, la canción que da nombre al disco, la cantante compartió una anécdota junto a una fan chilena. Según contó, la joven le expresó que la canción le parecía contracultural, ya que desafía la visión actual sobre el amor y los vínculos. En una época marcada por el individualismo y el miedo al compromiso, Delfina propone lo opuesto:
Te doy mi corazón aunque ya sé / Que vamos a romperlo
Cada paso que doy en tu dirección / Es el mejor error
Para el momento más íntimo e introspectivo de la noche, las visuales con escenas de películas desaparecieron. El escenario se vació a oscuras hasta que, junto a Los Otros Días y Gato Gaso, Delfina reapareció bajo luces blancas para interpretar Hemofilia, Romance con la luna y Fases, de su primer disco Cómo Bailan los Demás (2022).
En este punto, los límites entre la artista y el público se desdibujaron. Delfina expone una sensibilidad única en sus letras que traspasó el vallado, generando una identificación tan fuerte que los presentes no pararon de cantar y emocionarse junto a ella.
Culminando este momento de sensibilidad, la banda regresó al escenario junto a El Príncipe Idiota para una versión única de 500 años luz, donde las luces y sombras jugaron un rol fundamental: con una linterna, Delfina alumbraba a su colega cada vez que él cantaba, resaltando sus frases en la penumbra.
Hacia el final, el haz de luz comenzó a recorrer al público para terminar todos al unísono con el canto de:
Tengo al amor / Y la música conmigo
Y los demás / Que digan sus palabras de celofán
A partir de este momento, las luces azul eléctrico volvieron a la carga junto a las escenas de películas proyectadas detrás de la artista. El intervalo acústico se dio por terminado al sonar querernos bien otra vez, otra de sus canciones profundamente amada, que fue coreada desde la primera hasta la última fila.
Poco después, Antídoto ---su colaboración junto a David Velasco--- sonó en vivo por primera vez, con un recibimiento cálido.
fumando en el sofá fue uno de los momentos de mayor alegria de la noche. Con Hilda Lizarazu como invitada especial, ambas protagonizaron un verdadero revival del pop-rock argentino, contagiando una energía y un movimiento que pusieron a saltar a todo el público.
Pasatiempo, amor de plástico, escape y balada para el fin del mundo equilibraron la energía para lo inminente. Se acercaba el final del show y nadie quería aceptarlo.
Sin embargo, Delfina supo transformar esa sensación agridulce en un momento inolvidable. Para testigos, dirigió su propio coro, indicando al público qué verso cantar según su registro de voz y elevando así uno de los momentos más esperados de la noche.
De esta manera, uno de sus mayores hits resonó con emoción en este tercer Niceto, coronando la presentación de un disco que fue concebido para el vivo. Esto quedó más que claro en cada interacción dulce, divertida e íntima con la gente, ofreciendo un espacio de descarga, escucha y disfrute total.
malas decisiones cerró el show con su cuota equilibrada de esperanza y pesimismo, relatando una vez más las contradicciones del amor en una época donde apostar por lo incierto no es moneda corriente.
El show terminó con una declaración definitiva:
Tu amor no va / a salvarme
Admitiendo, finalmente, que el amor romántico no será su salvación, pero que sí lo será la música. Tal como dijo en entrevista con Musyca Medio:
La música tiene un poder enorme sobre mí, es algo que me conmueve y me transporta a otros mundos. Me hace soñar despierta.
Así, Delfina Campos cerró una noche donde las contradicciones, nostalgia y el cine se hicieron piel en cada coro y en cada detalle.


