Queda el corazón salvaje: Feli Colina se reencontró con su público porteño en Niceto Club
- 14 sept 2025
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La compositora salteña presentó distintas versiones de sus canciones, se animó a covers de diferentes géneros y mostró un adelanto de su próximo disco
Crónica: Sofía Dalponte - @sofismad
Fotos: Catalina González Dalessandro - @catalinagon.raw

Comenzando a despedir a "LXS INFERNALES (Del Valle Encantado)", su último disco lanzado en 2023, Feli Colina desplegó un show que recorrió sus más queridas canciones reversionados y sorprendió con su performance, además de incorporar nuevos covers a su repertorio.
La noche comenzó con la presencia de La Valenti, que abrió el escenario con una propuesta minimalista con su voz, su presencia y una guitarra criolla. Una artista que dejó sensaciones de que próximamente tendrá su propio Niceto lleno. Así, dejó la atmósfera lista para redoblar la apuesta.
Uno de los momentos más fuertes de la noche fue cuando Feli avisó: “Ahora, vamos a hacer una impro” y la respuesta del público fue unánime: gritos desenfrenados como cada vez que la artista levantó los brazos, erguida y dueña absoluta del escenario de Niceto Club. Estaba por llegar esa parte, la favorita de la gente.
Luces blancas intermitentes, la línea de bajo de Guillermo Hirmas, la batería protagonista de Conce Soares y las teclas de Licina Picón que se iban sumando poco a poco preparaban el terreno para que la compositora diera rienda suelta a un clásico infaltable de cada show
“Supe lentamente darme cuenta / no eras vos
eras todo lo que en mí significabas”
La letra es de "¿De dónde salió todo eso?" de su primer disco "Feroza" (2019) y, honrando al título, los gritos de la cantante se sintieron en toda la sala con el público cantando con más fuerza en las partes más viscerales:
"No puedo estar siempre escondida para no incomodarte / ¡gil!"
"Si querés hablar conmigo / acercate bien
SI QUERÉS HABLAR CONMIGO / ACERCATE BIEN"
Lo particular de la velada fue que lo conocido del repertorio no se sintió como repetido, sino como novedad. Así fue en temas como "Susurrito", que dejó de ser solo una balada con guitarra acústica para transformarse en un ritmo más bailable, con la percusión al mando, al igual que "La Entrega".
Reposada en un sillón —prestado por su tía— colocado en el centro del escenario, comprometida con la puesta en escena que propuso, distinta a otras anteriores: tres marcos de cuadros dorados vintage colgando uno al lado del otro, cantó "Sonhos" de Caetano Veloso, en una combinación de portugués y castellano junto a la percusionista. Solemne, sentido y a su tiempo.
Este sillón fue el complemento perfecto para uno de los costados performáticos de Feli, allí también recostada cantó "La Llave Maestra".
Luego invitó a Florian y, junto a él en el teclado, la cantante interpretó "De Fábrica", de Florian, y "Garúa" de Enrique Cadícamo y Aníbal Troilo.
Moverse entre distintos géneros con la naturalidad con la que uno se ata los cordones: ese es el ADN de Feli Colina.
Para mantener la fluidez de bailar y cantar nuestra historia argentina como cantora que es, en su repertorio aparecieron "Demasiado Nada" de Flema y "Hasta Otro Día" de Los Chalchaleros.
Además de las coristas Anita Margarita y Lola Cobach que acompañaron con su fuerza vocal en cada canción, la compositora demostró estar bien acompañada.
Además de la apertura de La Valenti, Valentina Brishantina apareció para dar voz a los versos entonados en la chacarera "Chakatrunka".
Vera Frod subió al escenario para encarnar "Puro Teatro" de La Lupe.
Capas y capas de reversiones que dan cuenta de un mundo musical más que diverso, ya demostrado en el disco que se encontraba despidiendo, un conjunto de covers donde "Trigal" fue de los más celebrados desde su lanzamiento en 2023.
El público cumplió con su cuota de gritos enloquecidos ---o con los billetes que le dieron a Feli al sonar "Babalú" de Margarita Lecuona, quien se los colocó en el escote en un código instalado--- que se escucharon con cada gesto sugerente de la cantante, cada sonrisa y paso por el escenario.
Los aplausos de ritmo folclórico y el movimiento de los cuerpos agradeciendo el disfrute de la música en canciones como "Carnavalito del Duende" de Gustavo “Cuchi” Leguizamón y Manuel J. Castilla no faltaron, sellando los verdaderos clásicos de un recital de la artista.
“¿Qué tipo de música hace Feli Colina?” es de las preguntas sugeridas al buscar en Google más información sobre sus letras, que merecen reseñas aparte por su nivel poético.
La respuesta no aparece en internet, shows o discos porque cada género es abrazado por la artista con la pasión que la caracteriza.
El adelanto de su próximo disco reafirma exploración: una canción con aires electrónicos y mucho verso cantado con rapidez y ritmo, en la oscuridad y con luces rojas, manteniendo el ambiente.
Espera sacar el disco en octubre y probablemente el recibimiento sea el mismo con el que se despide en cada recital, que son las palabras del poeta Felipe Romeo:
"Gracias por la poesía,
gracias por la ilusión.
Gracias porque todavía
se me retuerce el corazón."


