Nos encontramos, nos salvamos: Carmen Sánchez Viamonte despidió Mala en Cultural Morán
- 2 jun
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Crónica: Azul Martinez Flaiman - @azuntvg
Fotos: Sofía Bulgarelli - @sofiabulgarelli.ph

Juguetona y saltarina, Carmen subió al escenario como una mariposa blanca con guitarra celeste y lágrimas de glitter que de frágil no tiene nada. Aunque indudablemente dulce, lo que más inspira es fuerza: esa necesaria para ponerle palabras a sentimientos incómodos, pero universales, de la experiencia femenina.
Directamente de La Plata —meca de los músicos más sensibles del país—, ofrece un sonido fresco con letras sinceras que generan un refugio para su público. Con Cultural Morán absolutamente lleno y con una convocatoria que demuestra su magnetismo, Carmen brindó un show de 25 canciones repasando algunas como Cronos, Mad Max, Escila y Ya sabré ante una audiencia enloquecida que coreó cada tema. Así, transformó el lugar en un espacio seguro donde gritar sobre los amores fallidos, la tristeza y los pensamientos intrusivos es lo normal.
"Lo que tengo para ofrecerle al mundo es amor", dijo sobre el escenario con mucha razón.
Pero fue demasiado humilde. Además de amor y sensibilidad en su pluma, también tiene una voz particular que se erige con firmeza contra la depresión, el gobierno libertario, los abusadores del mundo de la música y Andrés Calamaro, a quien tildó de cipayo sin titubeos.
Tierna y dura a la vez, saltaba de aquí para allá mientras revoleaba su cabellera rosa pastel, bañada por las luces verdes del escenario.
Con este show, la artista comenzó a despedir su tercer disco Mala (2023) para abrirle la puerta a su siguiente era, que promete ser más luminosa y que apuesta por la ternura como espada, anticipada por canciones como La Feliz y Drogas en la playa.
Sin embargo, uno de los puntos más altos de la noche fue 17, su composición más íntima y movilizante. En ella, relata con detalles exactos una situación donde la mayoría de las mujeres del mundo puede sentirse identificada: el hombre adulto que manipula diciendo que "sos muy madura para tu edad".
El impacto de cada palabra que conectaba su propia historia con una herida de género se vio reflejado en las lágrimas de la audiencia y sus gritos desgarrados.
Desearía haber escuchado Dear John hace muchos más años
Reza uno de sus fragmentos en una referencia directa y dolorosa a la canción de Taylor Swift que relata una situación similar. En la voz de la artista, resonó como un abrazo de protección para todas las presentes.
Muchos saltos y gritos después, retumbaba la frase "Nos encontramos, nos salvamos" de Cronos, coreada allá por el principio del show. Danzando en las paredes y en cada corazón que acudió al encuentro con Sánchez Viamonte para descargar sus malezas y recordar que dentro suyo yace la capacidad de cambiar su realidad.


