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Mi canción resucitar: Babeblade y una noche íntima en la Primera Iglesia Metodista de Buenos Aires

  • hace 46 minutos
  • 2 min de lectura

Entre canciones desnudas, oscuros asientos de madera, luces tenues y una comunidad ansiosa, la artista brindó un show íntimo e impactante donde se lució como compositora e intérprete


Crónica: Azul Martinez Flaiman - @azuntvg

Fotos: Sofía Bulgarelli - @sofiabulgarelli.ph



En medio de la caótica y brillante Avenida Corrientes, cientos de personas forman fila adelante de la puerta de una iglesia neogótica que irrumpe con la explosión de colores y estímulos de la zona.

Turistas y residentes los ven mientras pasean con curiosidad. "¿Irán a una misa?" se preguntan.

No es el caso de los chicos de caras tatuadas y las chicas de polleras tableadas que esperan ingresar el viernes a la noche al templo. Pero por momentos se parecerá.

En absoluta calma, ingresan y buscan su lugar en los oscuros asientos de madera y se unen como una comunidad ansiosa de recibir alguna respuesta.


Los techos altos, los vitrales y el altar captan la atención de un público que parece alejado hace años de espacios como este. "Es como volver a mi infancia religiosa", susurran entre risas mientras ojean el cancionero entregado en la entrada con la lista de canciones y sus letras.


La propuesta que los convoca es ver a Babeblade —un proyecto caracterizado por su búsqueda sonora alternativa pero sensible, y responsable de un flujo de energía y movimiento fuerte en sus presentaciones en vivo— presentar en esta oportunidad sus composiciones desnudas de distorsión, haciendo a sus canciones resucitar explorando entre luces tenues y un registro único.

Voces, contrabajo, cello, flautas, guitarras, piano. No más que eso y un puñado de canciones en las que Milagros Ugarte — la artista detrás del alterego —deja su alma en la escritura e interpretación.


Su voz angelical se luce al cien por ciento en esta puesta en escena íntima e impactante, con canciones como Plumas y humedad, Tonta, Te odio y Vine y me voy como llegué que hacen susurrar respetuosamente a los presentes sin alterar la paz que el espacio emana.


Entre aplausos, sonrisas, lágrimas, dedicatorias a su familia allí presente, una interpretación de Estar con vos en el final junto a Guacho Bleu va tomando forma una noche donde la música llega al objetivo deseado por la artista y expresado en Esta Parte De Mí:

Si la música llegó a los oídos de alguien que lloró, valió mi corazón

Ovacionada de pie, la artista se escabulle por una puerta a sus espaldas mientras la iglesia entera corea como un mantra las frases de su inédita nueva canción que saldrá pronto a la luz junto a Juan López.

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