Me transformo y voy: La Vela Puerca volvió a Rosario con su nuevo show en formato íntimo
- 7 dic 2024
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En su nueva propuesta "Envés", la banda uruguaya desplegó sus canciones más queridas, con un cálido recibimiento a sala llena en el Teatro Broadway.

Crónica: Azul Martinez Flaiman - @azuntvg
Fotos: Sofía Bulgarelli - @sofiabulgarelli.ph
En el marco de su gira con la nueva propuesta "Envés", que busca revalorizar su trabajo y darle espacio a las canciones más queridas de su discografía, La Vela Puerca llega a Rosario para celebrar y anticipar los 29 años de trayectoria que cumplirán este mismo mes.
La vereda del Teatro Broadway se llenaba de remeras a la venta y rondas de amigos tomando vino desde las 19, en una cálida recibida a la banda uruguaya, que una vez más aterrizaba en Rosario para brindar un nuevo show a su tan pasional público.
Llegadas las 20, las puertas abrieron y los sectores del lugar comenzaban a llenarse de grupos de amigos y familias enteras. Dos banderas con escudos de fútbol y los logos de otras bandas fueron colgadas uno de los palcos derechos, demostrando el amor de los fanáticos por la banda, incluso en un formato que prometía ser más relajado.
Barfeye fue el encargado local de abrir la noche con su guitarra, ubicado delante del telón que cubría el escenario y mantenía la intriga de los presentes.
De repente, las luces se apagaron por completo y el telón se abrió, dejando al descubierto un escenario convertido en bosque mágico.
Uno a uno, los músicos hicieron su entrada, acompañados por el dúo de vocalistas, quienes sonreían al observar la sala llena.
“Frágil”, “Sanar” y “Se despierta” marcaron el inicio de la velada en un trío de sus hits indiscutibles amados por el público, que cantaba sin parar cada letra.
“Gracias, nos sentimos como en casa”, dijo Sebastián Teysera devolviendo el cariño.
“Y ya lo ve, y ya lo ve. Esta es tu casa, podes volver”, se escuchaba en una oda de amor a la banda que se repetiría a lo largo de la noche junto al clásico “Vamos la vela de mi corazón” al ritmo de una de sus primeras canciones “Vuelan palos”.
“La Nube”, “Atala” y “Caridad” encendieron el bosque, que ahora contaba con luces blancas y la gente de pie, no pudiendo contener la efervescencia que de las canciones desprendía.
“Ves” y "Canción para uno" equilibraron la energía y funcionaron como la antesala de uno de los momentos más especiales de la noche.
Para interpretar “Contradecir”, contaron con 3 invitados en cuerdas y la presencia del inconfundible Manolo, el encargado de organizar los shows y uno de los célebres personajes del universo de la banda, que a veces hace su aparición en el centro del escenario para divertir y divertirse.
Tras ese particular momento, la clásica “En el limbo” colmó el lugar de emoción con su “Festejar para sobrevivir”, que estremeció al público y lo mantuvo con los ojos mojados y los brazos abiertos durante toda la canción.
“3 minutos”, "La madeja” y “Clones” se entrelazaron para subir la apuesta, alternando entre las míticas voces del "Enano" Teysera y el "Cebolla" Cebreiro y emocionando a todos los presentes.
"Solo un paredón", "Hoy" y “Para no verme más” interpretadas el soledad por Teysera en guitarra y voz, bañado de luz verde y amarilla, parecían anunciar el final. Finalmente, el telón se cerró como si la canción se hubiera cumplido.
Desde los palcos hasta las plateas bajas se coreaba "José Sabía", una de sus canciones más emotivas y un pedido recurrente en cada show.
Tras unos minutos, el telón vuelve a abrirse, para sorpresa de muchos. “Mi semilla”, “El bandido Salto de Mata” y “El Soldado de Plomo” fueron los bises que le daban a esta noche un cierre con la medida justa de emotividad y energía que caracteriza a la banda y a su recorrido musical.
Sin embargo, mientras se despedían, el saxofonista tocó unas notas de "Vuelan palos", manteniendo viva la ilusión de que sonara esa noche. Esa chispa fue suficiente para hacerlo realidad: las voces se unieron en un canto único y la noche, colmada de hits y clásicos que hacía tiempo no formaban parte de sus shows, llegó a su fin.


