Arrancarme la fe y que vuelva a crecer: Joystick presentó "Diarios de Humo" en Niceto Club
La banda llevó al vivo a las canciones de su último disco junto a los grandes clásicos de su carrera en un show explosivo

Crónica: Azul Martinez Flaiman - @azuntvg
Fotos: Sofía Bulgarelli - @sofiabulgarelli.ph
Entre filosos rayos de luz azul, la voz de Fabián Casas impregnó las paredes espejadas de Niceto relatando el interludio que condensa el concepto de Diarios de Humo, el último disco de Joystick.
Por algún error que los presentes desconocen, fueron invitados un día más al desayuno de la especie, donde pequeñas palabras sopladas a través de las cuerdas y escritas a mano se convirtieron en explosión.
Antes de que los músicos puedan pisar el escenario, el público ya coreaba "Olé, olé, olé, Joystick, Joystick", en demostración de que los reclamos que este disco expone ya no quedarían entre uno y su propia calavera sino que se transformarían en canto y catarsis colectiva.
La banda se caracterizó por una potencia indiscutible en vivo y en el estudio. Esa fuerza se tradujo en denuncia encriptada y metáfora exacta; en ternura que se balancea con la rabia y en angustia que aguarda la esperanza. El bien y el mal se turnan de lugar y, al limpiar el cristal, son casi igual.
Diarios de Humo es su cuarto disco y uno en el que aceptaron el desafío de correrse de lo conocido a nivel sonoro, más cerca de lo analógico que nunca. Hay puntos profundos de los crudos y de los suaves que atraviesan la piel como una daga. La presentación en vivo, entonces, le hizo justicia a esa dualidad.
Suerte, Brazos Cruzados y Alfombra Roja fueron la invitación a brindarse al peligro. Con Salir en TV, el cariño desbordante por ¿Qué dicen tus amigos de vos? (2023) se apoderó de las voces y los cuerpos, que empezarían a mostrar lo que podía suceder entre un público con mucha sed de movimiento.
Intersección, Comisura, Mi Día y A Cambio de Nada se unieron en una seguidilla que unió preguntas existenciales con ternura, nostalgia y cantos derrotados a ojos cerrados.
El primer invitado de la noche fue Dante Saulino, el productor del disco que se apoderó de las miradas sumándose como guitarrista en Escombros, Boicot, Guantes Negros, Susurro Personal y una versión dulce de Don't Look Back In Anger de Oasis. El otro cover de la noche, introducido como "Una canción de alguien que admiramos mucho, demasiado, quizás" fue Primavera 0 de Soda Stereo, una de las bandas que más influyó en Joystick.
El momento más emotivo de la noche se inauguró cuando los primeros acordes de En Mí atravesaron las remeras negras hasta llegar a cada uno de los corazones. Con su carga justa de resignación y una esperanza anclada en la imagen de la lluvia cayendo, la canción los transportó a su atmósfera azulada.
Tito Lo Sabe subió la temperatura generando la introducción perfecta para Locutor de La Contra. Y tras un interludio instrumental que fusionó ambas canciones, el mismísimo locutor de la contra se encarnó por completo en Pano Benincasa con una máscara y un cambio de vestuario que recordaban al videoclip.
Así, la performance y la conceptualidad de la obra convivieron con los códigos del recital de rock, imposibles de abandonar: pogo, transpiración, gritos, manos al aire y hasta momentos de improvisación.
Para Lo Prendo Fuego, la banda eligió junto al público a uno de los presentes para ser el guitarrista durante la canción. Por votación unánime, Nacho fue el segundo invitado de la noche, llevándose un recuerdo inolvidable y brindando una performance impecable.
Llegando al final, el cantante se tomó un momento para agradecer: "Gracias a todos por venir, estamos acá por nuestro nuevo disco 'Diarios de Humo', espero que les haya gustado. Ya estamos llegando al final, todo termina y está bien que así sea".
Pasajero fue el responsable de cerrar la ceremonia, resumiendo parte del sentimiento general en su comienzo:
No sé cómo llegué acá / El origen es incierto / La pregunta fatal / De si esto es real o tan solo un sueño
Al terminar, cada uno de los músicos se acercó al escenario para entregar sus setlists como ofrenda frente a un público fiel que restituyó e hizo crecer sin titubeos su fe. Una fe que parece capaz de cambiarlo todo y que puede durar por siempre, a través de voces que hicieron de las canciones un grito mucho más fuerte que un susurro personal.


